lunes, 22 de junio de 2009

APUNTES. MURALISMO Y ARTE MURAL.

Muralismo y Arte Mural


Mural del Hogar Providencia. Del Vitto 2008. Técnica de Esgrafiado.

Introducción

Hoy día en cuanto nos lanzamos a la tarea de investigar acerca de lo que se está haciendo en el mundo en materia de arte público, enseguida damos con la palabra “muralismo” y vemos que artículos, libros, sitios web, documentales, etc; denominan a todo lo ejecutado sobre un muro, desde los murales de Siqueiros, una pintada tipográfica de propaganda política en campañas electorales, el rayado de una frase o nombre en el muro y hasta un muro en blanco, titulado “vacío”, muralismo.

Antes de lanzarnos a la difícil tarea de contar qué es el muralismo, quiero comenzar por el siguiente interrogante:
¿ Podemos llamar a cualquier tipo de representación, escultórica o pictórica que posee como soporte a un muro, muralismo?

Para poder llegar a un destino feliz comencemos por analizar la palabra.
Todos sabemos que el vocablo ismo significa pensamiento o idea. De ahí que muchas palabras de uso común como: comunismo, liberalismo, socialismo, humanismo ,etc; estén ligadas a pensamientos ideológicos.
Estos pensamientos ideológicos han surgido cuando hay cierto número de personas en concordancia ideológica. Es así donde surge la necesidad de publicar por escrito estas ideas para dar a luz lo que llamamos “manifiesto”. Es también sabido que ciertas palabras de uso común terminadas en ismo no poseen detrás un manifiesto y que esto sería la excusa perfecta para tirar por la borda todo lo aquí enunciado.

En algunas escuelas pictóricas (como por ejemplo las escuelas del siglo XX) vemos que poseen manifiestos. Así podemos citar: impresionismo, futurismo, etc.
Los artistas han manifestado por escrito sus ideas que muchas veces se han convertido en movimientos pictóricos.
Todos sabemos que en toda la historia del hombre, el muro, como soporte de la expresión pictórica o escultórica, estuvo presente.
Considero que hay una diferencia entre pintura mural y muralismo.
Se le llama mural a cualquier tipo de técnica gráfica, pictórica o escultórica aplicada al muro.
Se llama muralismo al movimiento surgido en México en 1922, donde artistas como Diego Ribera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y otros formularon el Primer manifiesto muralista de América. Este manifiesto fue publicado en la Revista “El Machete” que en resumen conferían al arte mural una visión en la cual utilizando como soporte a un muro o elemento que funcione como tal debería transmitir un mensaje con sentido estético- ético social , político, pedagógico; donde la imagen debía ser representada de determinada manera (al igual que otras escuelas pictóricas) y apuntar en su contenido y lectura a todas las clases sociales.

Los muralistas redactaron un manifiesto donde declararon que su movimiento estaba consagrado a “la raza indígena, humillada durante siglos, a los soldados que lucharon en pro de las reivindicaciones populares; a los obreros y los campesinos, y a los intelectuales no pertenecientes a la burguesía” y reivindicaban al arte indígena como “ la manifestación espiritual mas grande y mas sana del mundo”. Adhiriendo plenamente a la Revolución, afirmaron su repudio por la pintura de caballete con veleidades aristocráticas, y juzgaron que todo arte ajeno al sentimiento popular era burgués y debería desaparecer.

Si bien eran sobrados los antecedentes de murales en la historia de América, jamás antes ningún artista o escuela pictórica surgida en Latino América, pudo influir en el mundo, como lo hizo el Muralismo Mexicano.
Fue a partir de esta época, que el termino muralismo empezó a manifestarse, aunque, muchas veces de manera errónea.
A menudo cometemos el error cuando citamos a la pintura mural de determinado período anterior como muralismo (es común ver escritos donde se nombra al muralismo barroco, romántico, románico, etc).

Actitud del pintor muralista:Los muralistas, no se conformaron simplemente con agrandar sus bocetos y plasmarlos en muros. Sus investigaciones y experimentaciones fueron mas allá de esto.

Ellos se preocuparon en la llegada de su mensaje a las masas utilizando el estilo figurativo y realista. Su intención fue entre otras la de colocar el mural al servicio del pueblo y de un modo integral, con la arquitectura como sucedió en los momentos florecientes de la humanidad.

Los muralistas creemos que cuanto más elementos se tengan en cuenta a la hora de realizar un mural, mas efectiva y bella será la obra.
La pintura mural bien entendida es un universo de relaciones plásticas mucho mas complejas y bellas que las pinturas de caballete.
Comparando al muralismo con el surrealismo, este último subjetivó lo objetivo (ahuecó el cuerpo de una dama para que se pudiera ver por el hueco a través de ella un piano, en una obra de Slavador Dalí), en el caso del muralismo se objetivó lo subjetivo, haciendo material y concreta, por ejemplo una metáfora política”

De aquí en adelante veremos conceptos acerca de las características que debe tener un mural para potenciar al máximo la llegada al público y que la mayoría de los realizadores de pinturas o esculturas sobre muros ignoran o son indiferentes por facilismo, escaso conocimiento y/o falta de voluntad.

Considero que un mural “muralista” es mucho mas potente, expresivo y concreto, no es solo un dibujo, pintura o escultura grande sobre un muro. Estoy convencido que cuantas mas cosas tengamos en cuenta a la hora de proyectarlo lograremos una obra de mayor jerarquía y potencial de trascendencia.

He aquí algunas ideas:
El tema de la obra:
Desde las primeras representaciones murales del paleolítico en las cuevas (Altamira y otras), siempre existió un sentido y significado concreto.
Si bien cualquier grado de objetividad del mensaje no impide de que se escape a la contemplación de un mural su carácter subjetivo. Para el muralista lo subjetivo es lo que está librado al azar, y este azar hace que la obra a veces se enriquezca y también se atente contra el mensaje específico de la obra.

Las obras murales son consideradas documentos históricos de la vida humana en colectividad y para poder concretarse este objetivo el ideal muralista es que el mensaje sea comprendido de igual manera por todas las clases sociales. Para esto el tema del mural deberá tener un objetivo útil al conjunto de personas que lo apreciará. Este objetivo saldrá a la luz a partir de un estudio del campo sociológico elaborado previamente por el muralista.
En la antigüedad el hombre buscó capturar el espíritu de bisonte, ya que la problemática era la de proveerse de comida, el mismo pintó escenas de caza convencido de que el mural cumpliría el objetivo. En el antiguo Egipto se buscaba entre otras cosas inmortalizar la memoria del Faraón con escenas de su vida. El mural religioso transmitir la palabra de Dios.

Idea muralista: La Plástica Integral.
La historia da cuenta de que en todos los períodos florecientes del arte, la plástica fue integral. Lo fue en China, en Egipto, en Grecia, en Roma, en el Mundo Árabe, en el pre-Renacimiento , en el Renacimiento, en la India, en la América pre-hispánica y aún en la América Colonial . Para ser mas claro fue una expresión simultánea .

Hoy leemos en muchos medios que se involucra dentro del muralismo al Graffiti , a la gigantografía, al afiche político de grandes proporciones, a la intervención del muro con aplicaciones de objetos, etc. Aquí es donde se incurre a un error de concepto, el muralismo es puntualmente una sola cosa y, la pintura mural posee un concepto más general del arte pictórico y escultórico utilizando como soporte un muro.

Muchas veces caemos en el error de hablar del arte, de su libertad de medios y formas de expresar y considero que el término arte es hablar de algo en general y el muralismo es algo específico que está mas en una estrecha relación con el espacio arquitectónico y topográfico del muro, que con la autonomía del caballete o la gigantografía.

Esto, sin olvidar el fuerte mensaje político, social y Humanista.
Muchos artistas asiduos al uso del muro como soporte, consideran que dada la autonomía que adquirió el arte, a la hora de representar “todo vale” y lo llaman muralismo; si esto fuese cierto no podríamos hacer ningún tipo de análisis ya que bastaría con decir me gusta o no me gusta, como si se tratase de comida, y eso siempre es una hipocresía ya que siempre hay una razón del porqué nos gusta una obra u otra, y ahí es donde mostramos nuestra ideología.

El hecho de dejar de analizar y contraponer ideas al respecto crea a mi entender un estado de chatura y estancamiento.
La obra mural cambió de ámbitos, técnicas y objetivos según la tecnología, la arquitectura y las características sociales –políticas de cada época , pero el muralismo en esencia sigue siendo el mismo.
Lamentablemente hoy día no hay muchos muralistas y hay mas pintores de paredes, y muchas veces se bautizan de muralistas
Estos mal llamados muralistas, se aprovechan consciente o inconscientemente de la importancia que tuvo y tiene el muralismo para abordar espacios públicos y realizar sus obras de carácter personalista pero a la hora de apoyar las ideas muralistas manifestadas son completamente detractores basándose en una falsa libertad del arte por el arte que no es otra cosa que comodismo técnico e intelectual de esencia narcisista, producto del pensamiento liberal.

Si bien hoy los muralistas de México no cuentan con el apoyo del gobierno como lo tenían antaño y los conceptos muralistas no se sostienen en su mayoría, esto no quita que hayan dejado de existir los buenos muralistas. La semilla del muralismo mexicano ha brotado en todos los rincones de América y otros sitios del mundo. No importa que la planta madre haya sucumbido. Lo importante es que el movimiento muralista mexicano se ramificó por América Latina y el mundo dejando grandes representantes del muralismo, que aunque pocos, dieron y dan su batalla política, social y pedagógica a través del arte mural aportando cultura, arte e identidad a las masas.

Ahora veamos algunos puntos en los que los muralistas ponen énfasis a la hora de realizar murales :

El muralismo intenta una unidad plástica entre la arquitectura y la pintura.
Esto significa que el mural no debe ser invasivo, si no que debe integrarse y respetar a la arquitectura, que ya de por sí es una obra de arte.
Pintar de manera anárquica sobre un edificio sería como tomar impunemente al David de Miguel Ángel y pintarle encima con colores estridentes.
Cabe decir que en la actualidad la arquitectura y la pintura crean pero sin encontrar el punto de coincidencia, dado el carácter incompleto e intrascendente de sus conceptos sociales y estéticos sobre funcionalidad.
El movimiento muralista mexicano partió de un propósito funcional político cosa contraria a lo que sucedió en el resto del mundo y de allí su gran trascendencia histórica. Si a esta funcionalidad sumamos la funcionalidad arquitectónica, tendremos “algo verdaderamente potente”.
Cuando los muralistas mexicanos se vieron con la tarea de realizar murales en edificios coloniales antiguos, por este criterio tuvieron que recurrir a técnicas que datan de una tecnología vieja, como fueron los casos de los frescos y las encáusticas ( Ej La Escuela Nacional Preparatoria de México, la antigua iglesia de la Escuela de Chapingo ,etc). Esto nos habla de una verdadera conciencia a la hora de planificar un mural cuyos resultados van mas allá de una realización facilista con pintura de ferretería.
Cabe decir que siempre es mas fácil desentenderse del soporte arquitectónico y pintar o esculpir un mural como se le de la gana al artista, que plantearse una obra de carácter integral, respetando a la arquitectura como obra de arte y no como mero soporte.
Muchos pintores no tienen la voluntad para esto.
Es importante aclarar también que hoy se construyen millares de edificios modernos en los que sus arquitectos o ingenieros no se les ha ocurrido ni siquiera la posibilidad de coordinar plásticamente nuestras respectivas especialidades.
Por esto es recomendable rastrear al arquitecto autor de la obra si es que estuviese vivo o buscar uno idóneo para concertar acercar de cuales características arquitectónicas y lineamientos de composición se deberán respetar y cuales no .
Los muralistas mexicanos estaban de acuerdo en que “a viejas arquitecturas correspondían viejas tecnologías con sus correspondientes herramientas”.
Si la plástica Integral fue la mas alta manifestación de la cultura artística a través de los siglos, esta “liberación” que hoy vivimos no es otra cosa que un cercenamiento y una reducción de la potencia que podría tener el fenómeno estético en el campo de la plástica.
La sociedad Post- Renacentista y la sociedad Liberal con sus conceptos individualistas influyeron en la separación de la escultura, la pintura, el vitral; de la arquitectura.
Es cierto que el arte mural actual en un 90 % se ha alejado del sentido integral que en los períodos históricos del arte tenía, pero hay quienes creemos que la vuelta a estos conceptos es posible.
Los muralistas creemos que podemos superar la crisis individualista a la que nos somete el mercado de consumo y el imperialismo, pero la solución a este problema no es simplemente promover el trabajo colectivo en un mural.
La solución está en promover un arte mural integral, generando proyectos y leyes en las que en cada edificio público construido haya un mural con esta conciencia integral.
Cuantas veces hemos visto grandes murales que abarcan todo el frente de los edificios , cuyas figuras están recortadas por las puertas y ventanas del mismo. Esto pasa porque el pintor se desentiende de los cerramientos por facilismo, creando una pintura gigante llena de huecos (ventanas), sin poner la mas mínima creatividad para resolver el problema de integrar las aberturas en la composición.
En un mural integral, cada parte o sector está hermanado entre sí desde su estructura y desde la superficie. Si un mural fuera sacado de su ámbito de ejecución perdería el 50% de su potencia y su mensaje. Sería como un ser humano si huesos.
Consideración del Espectador en Movimiento:
Si queremos ver una obra de caballete de manera obligada nos tenemos que colocar frente a la misma a cierta distancia. Debemos quedarnos quietos como estatuas y recorrer con los ojos la superficie de la tela, descubriendo un mundo de sensaciones plásticas que no están al alcance de las manos, sino detrás de una ventana.
Esta ventana llamada marco de encierro nos permite ver pero no entrar.
Pero qué sucedería si a esta imagen del ejemplo anterior la ampliáramos sobre el muro frontal de un edificio que encima de esto posee cierta cantidad de puertas y ventanas.
Pasaría que la imagen además de ser tremendamente grande como para ser vista completamente, estaría llena he huecos (ventanas y puertas) que de alguna manera dañarían el conjunto y además el marco de encierro generaría por su tamaño y relación física con el espectador como un gran vacío y fragmentación de la imagen. Esto también se traduce a una supresión total del muro de edificio.
Recordemos que un cuadro puede simplemente colgarse en un muro para verse, pero un mural por su tamaño implica otros tipos de compromisos compositivos que si no se tuvieran en cuenta sucedería mas o menos lo hasta aquí ejemplificado.
Ahora bien , situemos a este supuesto mural gigante en un lugar en el que los transeúntes pasan caminado en su natural trajín.
Cualquier persona que en su recorrido se percate de la presencia del mural y levante la vista sólo tendrá una visión parcial de una parte del mural. El resto, estará demasiado perfilado, apreciándose por la perspectiva a un solo punto (a la que el realismo de caballete está acostumbrada a componer sus cuadros) una imagen comprimida.
Ante este problema que ni el propio Miguel Ángel pudo resolver , surge la necesidad de los muralistas por componer de manera poli angular.

Aclarando un poco las cosas:
Un mural muralista es algo grande, por grande, a veces monumental y cuando los escultores o arquitectos diseñan un monumento, estos especialistas no fuerzan al espectador en pararse frente a la escultura en puntos específicos, sino, que habiendo estudiado el recorrido del espectador plantean la obra de manera a que pueda ser vista, e interpretada desde los ángulos que el recorrido que el espectador genera.
El diseñador de monumentos se pone en la piel del espectador y no invade con algo gigante un espacio .
Como el muralismo es un arte monumental por razones de tamaño, estamos obligados los muralistas a componer a varios puntos de visión y de fuga.
Una herramienta muy útil a la hora de pasar una imagen a un muro desde cierto ángulo, es el proyector o el proyector cinematográfico.
Las imágenes así colocadas en los muros desde ciertos angulos parecerán extremadamente estiradas, pero muy útiles y coherentes desde los puntos de visión en su recorrido.
El truco está en colocar estas imágenes en lugares precisos que ayuden ademas a leer el mensaje del mural.
Es todo un desafío y una dificultad, esto hace que muchos pintores decidan por facilismo que el espectador haga el trabajo de moverse y acomodarse a la imagen.
Otro truco que utilizan los muralistas es repetir las formas a la manera futurista para que traten de mantener siempre el mismo tamaño , que la figura se lea completa y genere un movimiento virtual a medida que el espectador se traslada (véase mural de Siqueiros “Nueva Democracia”).

Conclusión:
Este escrito no busca cambiar el pensamiento de los realizadores de arte en espacios públicos ya consumados , si no que intenta llegar a los iniciados en el arte mural para que con su energía y capacidad sus obras murales o grafiteras lleguen mas allá de sus dotes de dibujantes y pintores . El muralismo no es malabar, es una de las disciplinas del arte mas complejas, y su camino es de los mas desafiantes.

Nota:
Todo lo expuesto aquí surge de la autocrítica de mi propia obra y de la reflexión a partir de lo escrito por el maestro David Alfaro Siqueiros en su Libro “Como Pintar un Mural”.