jueves, 10 de noviembre de 2011

“La pérdida de los conceptos originales y la tergiversación de los mismos para bien del mercado y los centros del poder”

Por Cristian Del Vitto.

El andar por esta carrera muralista, me ha llevado a trabajar en muchos lugares, encontrarme con la gente, colegas, estudiantes de artes, dictar conferencias, escuchar a otros muralistas hacedores, y también a escuchar hacedores de frases solemnes y criterios que no han sido respaldados por el oficio.
Mi estudio acerca del muralismo, siempre intentó ser el resultado de un trabajo posterior a la realización de un mural, no empecé a teorizar antes, sino después de haber pintado o tallado un muro, lo que me llevó a respaldar con la experiencia mis ideas que expresaré a continuación:

Los motivos que me llevaron a escribir este artículo fueron las reiteradas veces, en las que invitado a encuentros de muralismo, he visto y oído conceptos y concepciones que, tomados como criterios muralistas, nada tienen que ver con estos. Además de percibir un olvido por parte de los muralistas, que dejan pasar por alto dichas declaraciones, acerca de la historia, definición y objetivos del muralismo propiamente dichos.
Esta falta de memoria o des conceptualización que llega hasta el desconocimiento mismo del muralismo como palabra y como escuela pictórica, hacen que múltiples conceptos (antagónicos muchas veces), convivan en el hacer y no dejen claro al público y a los que se inician en la actividad, que es precisamente el muralismo.
He oído a colegas llamar a cualquier tipo de expresión artística sobre muro como muralismo , también a cualquier tipo de expresión cuyo soporte no es un muro, me canso de leer artículos donde al grafiti se lo llama muralismo y mucho peor aún, a geometrías decorativas abstractas murales definidas como muralismo.
Es bien sabido que los centros del poder, no solo invaden con soldados o propagandas en los medios. La estrategia de captar a los artistas por su capacidad creativa , intelectual y expresiva, es bien conocida desde siempre y no es ninguna novedad, que, si se tiene el control del mercado del arte mundial se tiene controlado a los artistas, que por las necesidades económicas o ambición de fama intentan entrar o están dentro de este mercado.
Hace un tiempo atrás, Paris, era el centro indiscutido de las artes, todo los que sucedía allí era tenido en cuenta por los pintores del mundo. No faltaban pintores que en sus ansias de trascender viajaban a Europa, se ponían en contacto con pintores destacados y una vez reconocidos allí, podían recién ser reconocidos en sus respectivos países.
Con la finalización de la segunda guerra mundial el centro del arte se trasladó a Nueva York, que es hoy el sitio de donde salen las tendencias porque el mercado mayor esta allí.
En su carrera por ser la primera potencia, Estados Unidos, dentro de sus acciones por conseguirlo, concibió el plan de controlar, el mercado de arte y sus hacedores, inyectando y promocionando los conceptos del arte por el arte, liberalismo creador, lo que Siqueiros llamaba Arte purismo.




Había que evitar el desarrollo de expresiones artísticas que pudieran servir al crecimiento del comunismo en ese momento o las ideas de izquierda.
El mecanismo es y era enviar a los países de Latino América partidas de dinero para premios estímulo de salones, becas de estudio y exposición en Nueva York, promoción de Galerías y todo aquello que promoviera un arte sin contenido social, sino puramente un contenido plástico puro.
La idea fue y es promover una estética pura, libre de compromiso con la sociedad y sus problemas, volcada a un individualismo extremo.
La recompensa de esto fue la fama, el dinero y es el reconocimiento de un sistema neoliberal, la idea del genio y el pertenecer a una elite que se alejó de las cuestiones sociales con puras subjetividades, tantas, que el arte dejó de ser un lenguaje para convertirse en un algo con múltiples significados y ninguno concreto.
Todos sabemos la importancia que tienen los artistas en especial en América Latina, por su pensamiento, la forma en que muchas veces con su obra se adelantan a su tiempo y a los acontecimientos, el poder del arte para la reflexión y la solución de problemáticas, el poder de denuncia de las artes contra el atropello de los poderosos. El arte, en todas sus manifestaciones es un arma poderosa para movilizar a los pueblos.
Me vienen al pensamiento artistas desaparecidos, por pintar o cantar los problemas sociales, ¡cuántos exiliados por pintar sus ideas¡.
Si hoy quisiéramos participar como pintores en salones, pintando obras, de carácter figurativo de problemática social, directamente no seríamos ni preseleccionados siquiera.
Si fuéramos invitados a algún encuentro de pintores abstractos y pintáramos en figurativo, además de estar ejecutando una obra contraria a los conceptos abstractos, probablemente ni nos aceptarían.



Si quisiéramos vender obra figurativa de realismo social y compromiso, en estas famosas galerías del mercado, probablemente nos dirían que es arte que no se vende, nos acusarían de panfletarios y agitadores, y se justificarían diciendo que en realidad la gente compra arte para sentirse bien y no para convivir con un cuadro que exprese la miseria o la pobreza (estas son las palabras que me dijo una galerista que vio mi obra una vez).
Por eso la inyección de dinero y la promoción de un arte sin contenido social, un arte libre de dogmas, basado en la libre expresión, en la multiplicidad de significados han llevado a que el artista se alejara del común de la gente, que el arte sea cosa de entendidos y de quienes dicen serlo, y que se digan palabras tales como “todo es arte”, “al arte no hay que entenderlo, hay que sentirlo” o “ cualquiera puede ser un artista”, llevando al limite peligroso de tirar por la borda todo el conocimiento legado por los maestros del pasado y llevando a lo que antes era un oficio a un simple hacer sin saber, todo por una intensión de romper con lo anterior como su esto fuese un merito para dar origen a algo de valor.
Considero que esta actitud que vemos desde la llegada de las vanguardias hasta hoy, una época en la cual lo novedoso ha dejado de serlo, tan solo apareciendo en escena las nuevas tecnologías y soportes, no es para nada inocente. Estoy convencido que la idea desde un principio fue lanzar al mundo y al mercado del arte un producto vacío de contenido, donde la única reflexión podía ser subjetiva libre y anárquica, el único análisis posible de hacerse es sobre los elementos plásticos, aislados o juntos pero sin intensión de dar un mensaje concreto.
Un arte de este tipo evita el convertirse en una herramienta para que el artista creador reflexione concretamente y en un sentido único con el público, evita la insurrección de los pueblos por medios picto escultóricos.
En lo que respecta al tema del arte latinoamericano, siempre ha sido un arte vasallo de los centros de poder no faltando en todas las épocas críticos que arengaban estar al día con las concepciones europeas o actualmente norte americanas para no convertirnos en países atrasados. Es que a mi entender, el atraso, radica en no poder influir en nuestra sociedad y en el mundo, con nuestra propia cultura y con un arte gestado desde nuestras riquezas y características culturales que son amplias y únicas. El atraso radica en el propio menosprecio a nuestra cultura.
Pero como digo “nada es casual” y todo tiene un porque.
Haciendo un poco de historia, el siglo xx fue un siglo de vanguardias, cada escuela o corriente pictórica buscaba oponerse o diferenciarse a la anterior, como buscando la novedad que llamara la atención a los centros del consumo del arte y sus consumidores. Todas con una marcada ideología, volcadas a lo escrito por medio de lo que todos llamamos un “manifiesto”.
Fue así que sucedió en México, que, luego de la revolución mexicana, se desarrollo en dicho país un movimiento artístico de carácter, público, pedagógico, político y social, volcado a una estética con ética hacia las masas, cuyo fin más importante era aunar las diferencias culturales de un país por medio de un soporte público y monumental, que fueron los muros.
En 1922 gracias al apoyo del gobierno mexicano, pintores de reconocida fama, que habían sido convocados para tal misión, se unieron y formaron el sindicato de Pintores y Escultores, publicando un manifiesto en la revista EL MACHETE y dando a luz a la Escuela muralista mexicana y el Muralismo propiamente dicho.
En el transcurso de los años cuando el muralismo parecía decaer en México, se desarrolló en toda América e influyó a países de Europa y Asia.



El muralismo es el único movimiento que, surgido en Latino América, influyó a otros continentes.
Sin ahondar demasiado en la historia del muralismo que merece un articulo aparte, es ya bien sabido, que al ser este un arte para el pueblo, un medio de comunicación popular cuyo lenguaje puede ser interpretado por todos; el tipo de representación figurativa, con un fin concreto, eran y son esenciales. Basta con interiorizarse sobre el manifiesto y con visualizar las obras realizadas mas allá de alguna excepción .
El muralismo desde su propio manifiesto condenaba al arte de galería por considerarlo burgués. Es fácil reconocer que mayoritariamente, es un arte figurativo, por la sencilla razón que lo mas importante en el muralismo es el mensaje, y que, para poder ser interpretado por todos los estratos sociales se hace necesario que sea figurativo.





Entonces, si el manifiesto y la historia del muralismo, establecen un modo de representación, y una postura ideológica contraria a las vanguardias, en especial a la escuela abstracta, ¿Por qué, hoy se intenta llamar a cualquier cosa representada sobre un muro muralismo?. ¿A caso podríamos llamar Futurismo al Divisionismo?, no, ¿verdad? o ¿A caso podríamos llamar como cubismo al minimalismo?.
Esta es la cuestión, ¿Por qué dejamos pasar por alto cuando escuchamos a los críticos hablar de muralismo abstracto?.
Volviendo al tema de los encuentros de muralismo que se están organizando en toda América, vemos que son invitados pintores cuyos estilos están plenamente relacionados con las modas de la galería o con la abstracción, artistas que pasan mas tiempo en muestras que en muros de barrios. Con esto no intento condenar a los encuentros muralistas, cuyos organizadores desbordan de un espíritu tan generoso, que muchas veces caen en estos errores y convocan a hacedores de arte de galería.
Nosotros, los muralistas no somos aceptados por la galería cuando queremos pintar a nuestra manera, mientras nosotros aceptamos a pintores abstractos a nuestras jornadas, callamos cuando un poco queriendo y otro poco sin querer, manipulan los conceptos para adecuarlos a lo que el liberalismo impone.
Es por esto que considero esencial, no permitir que, con la escusa de que el concepto data de 1922 y que ahora vivimos en otro siglo, todo se mezcle a tal punto de que cualquier cosa es muralismo.



Es necesario, que las nuevas generaciones de artistas sepan las diferencias, entre tipos de arte, arte público, arte en espacio público, intervención urbana sobre muro, gigantografía social sobre muro, pintura mural, grafiti y muralismo.
Siempre es más fácil utilizar el concepto de que todo es arte para confundir las aguas y ser funcionales a un sistema que apunta al individualismo temático, a la destrucción de un lenguaje que utiliza lo plástico para comunicar, reflexionar y actuar, para unir a las personas. Un sistema que busca callar pinceles que tienen la vocación de contar las penas , alegrías y problemas de los pueblos del mundo. Un sistema con críticos vasallos expertos en el arte del buen decir y del poco hacer, funcionales al poder que intenta erradicar al artista confrontativo y reflexivo.
Quiero dejar en claro que no estoy en contra de que haya encuentros de arte, donde cada escuela pictórica desarrolle su identidad e ideología, estoy en contra de que se llamen jornadas de muralismo a encuentros de pintores que pinten meras formas geométricas, manchas, abstracciones o figuración meramente decorativa. A cada cosa su lugar y su nombre.
Es esencial poner énfasis en esto porque los jóvenes que recién se inician si toman los conceptos de manera errónea son los eslabones de una cadena de conceptos erróneos.
Aquellos artistas que teniendo ideas distintas del muralismo y cuyo soporte de expresión sea un muro, tendrían que poner su propio nombre a su estilo o su ismo y no usurpar nombres ya consagrados por la historia.

(Bibliografía recomendada: “LA CIA Y LA GUERRA FRÍA CULTURAL”. Autor :Frances Stonor Saunders.

domingo, 17 de abril de 2011

"CULTURA VERSUS OPRESIÓN " Obra de la alumna Laura Escande de Junín

Como es ya de público conocimiento, durante los meses de enero y febrero funciona el taller personalizado de muralismo, donde estudiantes de puntos lejanos del país y el extranjero, se quedan unos días a tomar las clases y dejar obra propia en puntos importantes de la ciudad, incorporando a los mismos una vez finalizado este al Movimiennto Internacional de Muralistas Italo Grassi, que les abre la posibilidad a difundir sus obras en el país y el extranjero mediante la metodología de Encuentros de Muralistas. (ver http://movimientoitalograssi.blogspot.com).

En enero del 2011, recibimos a la alumna, Laura Escande, de la ciudad de Junín, que tomó las clases y nos dejó un hermoso mural fruto de su capacidad y de los conocimientos adquiridos en el Taller.
Laura, es maestra de escuela rural y pintora, que quiso ahondar en el mundo del muralismo y tomar contacto con la gente en general.




Esta vez, el muro asignado a Laura está ubicado en las calles 166 y 7 a escasos cien metros de la Municipalidad de Berisso. Un muro utilizado para fijar carteles de campañas políticas.



Durante las clases teóricas entre otros aspectos del muralismo , se realizaron ejercicios de composición poli angular para diferentes formatos de muros y edificaciones.




La temática del mural surgió del debate y la investigación, decidiéndose tratar el tema de la cultura y su necesidad de desarrollarla y protegerla para evitar la opresión de los pueblos imperialistas. Se realizaron gran cantidad de bocetos que comenzaron como ideas bagas hasta llegar a la idea rectora de lo que sería posteriormente el mural.






Una vez realizado el boceto, comenzó el trabajo en el muro, acondicionando al mismo para el trabajo y pasando la imagen del boceto, readaptándolo a los tamaños y ligando la composición a los recorridos de los espectadores y a la arquitectura de las contrucciones linderas.



Poco a poco se empezó a dar color a la composición que en este caso se trato de esmalte sintético sobre muro; una técnica apropiada para los iniciados.



Se tomaron en cuenta, las texturas y colores del entorno, como así tambien los pareceres de vecinos que se acercaban, dado que la obra debía ser interpretada por la gente y no ser fruto de una interpretación indiviualista por parte del artista o grupo reducido.





El aguila con cuerpo humano, representaría al imperialismo, que pisotea al pueblo, esta tiene en sus manos a América del sur.



El pueblo sostiene el peso de la problemática sobre sus hombros, dando hijos, viendo muerte y desapariciones, en un ciclo que no parece concluir.



El pueblo pisoteado por el poder, sufre, desespera y tiende su mano pidiendo ayuda.



Aparece en escena, la personificación de la idea de patria, cultura nacional y popular, para rescatar a los pueblos de la ignorancia. En este caso, la patria Argentina, tiende la mano al oprimido y le da un libro, bibliotecas y los saberes necesarios para impedir el atropello de los que se aprovechan de los que no pudieron acceder a una educación.



La figura del hombre que habre la reja de la prisión surgió de la idea de representar la importancia de la educación para evitar la delincuencia.



Luego de siete días de arduo trabajo la alumna concluyó el taller, dejando en Berisso su obra y enriqueciéndo a la ciudad en su patrimonio cultural.



Hoy Laura, se ha convertido en delegada del Movimiento Internacional de Muralistas Italo Grassi, y ya esta trabajando en varios proyectos en el país como muralista.



Recordamos a todos los interesados en participar, escribir al correo del Blog para solicitar mas detalles.

miércoles, 13 de abril de 2011

MURAL "Y SIN EMBARGO VIVIMOS DE ESPALDAS AL RIO"

Este mural fue realizado en el marco del taller y su temática surge de la reflexion colectiva del grupo de alumnos acerca de una de las realidades de la ciudad de Berisso. En este caso particular la realidad de que la ciudad y su gente se desarrolla, dándole la espalda al Río de la Plata y viviendo con total indiferencia al monte ribereño, su flora, su fauna y su potencial Turístico. A pesar de su belleza, la rivera, no pudo seducir al pueblo. La misma tiene, lugares vírgenes, donde la flora y la fauna, dan marco a un hermoso delta de arroyos, canales y bañados. Presentamos aquí el video del mural.
video

sábado, 26 de febrero de 2011

LA TALLERA EN FACEBOOK

Cristian Del Vitto

Crea tu insignia

TALLER DE MURALISMO EN CHILE. Primer mural esgrafiado de Santiago de Chile

En el 2007 fuí invitado a la comuna de Peñalolén Santiago de Chile por los integrantes de la Brigada Buenos Días América a dictar un curso de muralismo y mural Esgrafiado.

El desafío era juntar a dos grupos de artistas urbanos característicos de Santiago, los Graffiteros y los Brigadistas, en un trabajo colectivo y con el fin de realizar un mural en técnica de Esgrafiado.
La brigada Buenos Días América, simultaneamente estaba llevando a cabo un proyecto de realización de 100 murales, los cuales cada uno representaría un año en la historia de Chile desde la masacre de Santa María de Iquique.
A este taller le correspondería la temática de Nacionalizacíon del Cobre Chileno.
Para describir el lugar, Peñalolén es una comuna ubicada en el sector suroriente de Santiago de Chile, una comuna humilde, un barrio de gente trabajadora.




El lugar donde funcionó el Taller de Muralismo fué en La Casa Suiza, un centro cultural, donde se desarrollan las mas variadas actividades y cursos de todos tipo.




Es el lugar donde el barrio se junta y se conecta con la cultura nacional y extrajera.
En el barrio de Peñalolén fui alojado en la casa de Carlos León, el responsable de la Brigada Buenos Días América, un luchador, un militante de la cultura y un amigo entrañable.




Recuerdo que los días sábados funcionaba en la avenida principal, un feria que ocupaba interminables cuadras. Fue quizás la feria mas grande que vi en toda mi vida, donde vendían todo tipo de cosas usadas. Lo mas que me llamó la atensión fueron los puestos donde ofrecían brazos y cabezas de muñecas. Eso fue insólito.
También recuerdo los puestos de mariscos donde vendían a precio inuasualmente barato los exquisitos CHOROS (mejillones)que la mamá de Carlos me cocinó de manera exquisita.



Al taller se anotaron alrededor de 15 jóvenes, parte de la Brigada y parte Grafiteros de distintas comunas.
Lo que yo pude apreciar de ese taller fueron dos grupos de jóvenes que estaban ligados al arte, que se conocían pero el antagonismo ideológico era mayúsculo.
Por un lado los Brigadistas, de espíritu combativo, con ideales de cambio y con proyectos organizados desde la Brigada Buenos Días América, pensadores de lo plural, con una necesidad de mejorar la llegada y la técnica de sus mensajes a partír de murales, aunque con muy poco conocimiento del manejo del dibujo y la pintura.
Y por otro lado los grafiteros, con un manejo excelente de la técnica del spray, capaces de lograr las mas sofisticadas imagenes; pero con un enfoque individualista a la maxima potencia, reducidos a decorar sus iniciales (TAGS) y a sumar a estas algún que otro personaje, de muy escaso tamaño para no opacar las letras.




El hecho de que el taller sea colectivo y diverso, ocasionó que estos últimos terminasen avandonando de a poco el mismo.
Recuerdo que hablabamos sobre Arte en espacio Público y Estética con Etica y le pregunté a un muchacho muy habil en el manejo de la pintura en Spray "¿Cual es el objetivo de hacer grafitti? y el me respondío que lo hacía para hacerse famoso en su grupo de amigos y en su barrio.
Como se verá esta diferncia sustancial de madurez fue una de las cuestiones por la cual fue imposible que se sumaran al proyecto.
El taller siguió su curso con los brigadistas y fluyó normalmente sin que ninguno nos diéramos cuenta que ESTABAMOS HACIENDO EL PRIMER MURAL ESGRAFIADO NO DECORATIVO DE SANTIAGO DE CHILE, y , según tengo entendido el segundo de Chile, ya que el primero se había hecho unos años antes en Antofagasta.
La organización del taller fue trabajar la imagen al modo muralista, con muchos ejercicios previos de dibujo a tamaño grande y vieron las características de la composición muralista, el uso del espacio arquitectónico y demás contenidos que abarca este taller.





Habiendo finalizado la parte teórica, en la que los alumnos realizaron los bocetos de sus futuros murales, se dió una charla explicativa donde además se debatió sobre la importancia del uso de materiales nobles en la realización de los murales.
Expresé mi punto de vista acerca de que los murales en su calidad de medios masivos de comunicación, no deberían ser excluyentes.
Esto, a propósito de lo que se viene haciendo en la gran mayoría de los casos en que los muralistas optan por materiales y técnicas de fácil deterioro y frágil durabilidad.
Expuse, que "de la manera en que se estaba dando esto hacía que generaciones futuras no podían disfrutar o reflexionar frente a las obras y que esto de alguna manera las hacía exclusivas y no tan masivas.
La técnica de esgrafiado, utilizando materiales nobles como el cemento, la arena y los pigmentos minerales, daban entre otras técnicas al oportunidad futura de reflexionar sobre la obra mural desde la obra misma y no desde un recuerdo fotográfico. El mural fue concebido en un soporte arquitectónico y ese es el lugar donde funciona la obra, no en una fotografía."
Fue así que los alumnos participaron de este esgrafiado, cuyo boceto es de mi autoría, trabajando no solo como ayudantes muralistas, sino como albañiles, tomando contacto con el mural desde sus entrañas.
Actividades como colar la arena, que en santiago es muy gruesa y de color gris oscura, revocar las capas de color. hacer los pastones y esculpir el muro, fueron etapas significativas del aprendizaje en el Taller.



Dispuestas las capas y una vez marcado el dibujo, los alumnos y yo atacamos al muro con espatulas, cuchillos y diferente herramientas para conferir el relieve y otorgar los colores a los personajes y objetos.



Dos obreros Chilenos, volcando el contenido de un crisol con cobre fundido en un molde donde se solidificaba la bandera Chilena. Sobre un fondo de engranajes que otorgaban dinamismo a la composición y representaban la marcha de la industria nacional Chilena por el camino de la Soberanía de recursos.



En el año 1973 el presidente Salvador Allende, nacionalizó el cobre de Chile, dándole al país poder sobre uno de sus recursos naturales mas importantes.



Finalizada la jornada del Taller, limpiamos el mural y se organizó el acto de Inauguración del mural que quedaría en el patio interno de La Casa Suiza de Peñalolén.



(detalle del mural)



(Carlos León y Cristian Del vitto)



Mural "Obreros del Cobre" Finalizado



Cristian Del vitto en la Casa de la Moneda de Chile con la bandera de la ciudad de Berisso

martes, 18 de enero de 2011

VISITANTES






free web hit counter

free invisible web counter

ARTÍCULO ESPECIAL PARA SEGUIDORES Y DETRACTORES DEL MURALISMO



Este artículo, que he encontrado en internet y cuyo autor lamentablemente no estaba nombrado, hace una interpretación del arte actual en general, tildándolo de evasivo.
Elegí publicarlo en este blog porque lo considero importante, ya que expresa de alguna manera el pensamiento de compromiso social del muralismo.
Si bien generaliza y nombra otras disciplinas artísticas, bien puede ser aplicado al arte en espacio público.
Para los que adhieren al muralismo y para los detractores, les dejo un artículo que invita al debate y la reflexión.

Para los alumnos del taller "INDISPENSABLE".

¿ES EL ARTE EN LA ACTUALIDAD UNA FORMA DE EVASIÓN?

Tal vez el arte debería tener una relación de utilidad ante el mundo (esto si es que es tan importante la palabra). El hombre es un ser que, aunque tiene una condición natural, no está determinado por ella, es sólo “condición”. En esta circunstancia, el hombre crea, crea su mundo, un mundo artificial pero no separado de la naturaleza. Este mundo crece y se desarrolla sobre la naturaleza, pero no es necesariamente natural en el sentido que son elegidas las maneras de crear y ver ese mundo. La naturaleza no determina al hombre el cual puede ir hasta contra ella, contra sus instintos más básicos, contra su entorno, contra su vida. Es por el aprendizaje que el hombre encuentra la manera de vivir mejor, no por instinto o determinación natural. Sus necesidades no se reducen a las básicas (alimento, cobijo, etc.), la satisfacción de éstas permite que se desarrolle lo propiamente humano: la cultura, la filosofía, la ciencia, el arte, etc. Es decir, el hombre es un animal pero no tiene animalidad determinante; tiene un grado de libertad que impide que sea determinado antes que nazca (lo que sí ocurre con los demás animales) en base a una naturaleza humana concreta y delimitada. En el hombre ésta es su “condición”, esto lo vuelve creador de su mundo, un mundo humano, depende de él para ser lo que es y aquí radica el punto central de este estudio: si el mundo (como sistema) es producto del hombre esto lo vuelve responsable del mundo que ha creado, del mundo en el que vive actualmente, y esto incluye a los nuevos seres humanos que aún no nacen. Desde que tienen capacidad para elegir, sus elecciones definen al mundo y también esto define al hombre mismo. El hombre es lo que es en el mundo y el mundo es lo que el hombre hace de él.

En esta visión de las cosas, las acciones del hombre no pueden provenir ni apuntar a otro lugar que al mundo en concreto y si hay un mundo abstracto será en base al mundo concreto. El hombre es responsable ya sea por su acción o por su inacción (aunque nos mantuviéramos mudos y quietos como una piedra, nuestra pasividad sería una acción).



Se podría decir tal vez que la insatisfacción hacia la naturaleza impulsa al hombre a crear artificialidad. El hombre crea al mundo (el mundo humano, cultural) y lo transforma continuamente, es responsable de sus cambios, para bien o para mal. Ante las diversas condiciones sociales y económicas a través de la historia y sus consecuencias, el hombre sigue creando, y al crear transforma y trasciende al mismo mundo.
En este contexto, el arte tiene el papel de transformar al mundo pero más bien a través del hombre. El artista llega a la humanidad por su obra, la obra de arte, ésta busca trascender en los demás y conllevar a la acción sobre el mundo nuevamente, ya que de él, el artista formó la obra. La trascendencia no tiene que ver con metafísica, sino con inestabilizar la actitud del espectador de la obra, impidiendo que sea el mismo de antes y confirmándose esta trascendencia en su acción en el mundo concreto. En este caso la obra es realmente trascendente, ya que es útil, (útil al Estado) y es útil porque es entendida tanto en emoción como en razón, confirmando la complementación de ambas cualidades (el ser racional no significa ser insensible y viceversa). La obra recuerda al hombre su responsabilidad haciéndole ver que es parte del mundo y que el mundo es obra de él, implica su compromiso con la realidad. Además, ¿cómo se podría apreciar lo que no se conoce ni se entiende?




Frecuentemente se suele hablar usar la palabra arte en muchas formas. En este sentido, dicho fenómeno ha llegado a convertirse en una especie de respuesta múltiple para determinados casos, pero todos (o casi) con el mismo fin: la justificación automática ante cualquier intento de cuestionamiento de la actividad desempeñada. Para esto son usuales los campos de la poesía en primer lugar, la literatura en su forma más "sublime", la pintura, la música, etc. La actividad elegida para la justificación automática varía de acuerdo al grado de accesibilidad de cada una de estas actividades “artísticas”; en este sentido, la poesía sale ganando con amplio margen sobre las demás, puesto que los requisitos materiales para poder aparentar que se está metido en el asunto son mínimos, a diferencia de la pintura y la música, donde el instrumento o las pinturas representan un fuerte obstáculo. Esto funciona así ya que el fin no es la obra ni el campo expresivo donde se desarrolla la actividad humana, sino el interés social en (repetimos) la justificación automática, a la cual se puede aspirar en cualquiera de las actividades mencionadas. Lo que determina que, por ejemplo, en la poesía abunde esta intencionalidad son las condiciones materiales y el grado de abstracción e irracionalidad que forman parte de la fama de esta actividad, siendo más fácil huir al cuestionamiento racional en la poesía que en la literatura novelesca o en prosa, y más fácil que en la pintura por su accesibilidad material (solamente referido a esta clase de intención).
Como dijimos, el medio es lo de menos. Si otras fueran las condiciones, otras serían las actividades elegidas para el fin descrito líneas arriba. Todo esto, creemos, es síntoma de otra cosa: el evadir la responsabilidad que uno tiene sobre el mundo encierra toda una visión de él.




El desligar lo bello de lo bueno y hablar del arte por sí mismo, separadamente del mundo -el mundo real- el eliminar cualquier regla afirmando que todo es lúdico (lo cual es contradictorio ya que lo lúdico tiene reglas), todo esto responde, creemos, a la aspiración de no comprometerse con lo que sucede a nuestro alrededor; una aspiración que lejos de relacionarse con bases metafísicas y hasta espirituales, encierra realmente la admiración a una vida de quietismo y desapego a los demás en lo concerniente al trabajar y colaborar a crear un mundo mejor y, al mismo tiempo, una gran sed de admiración social, sublimada por la atmósfera de lo “artístico”, lo cual, actualmente y en esta sociedad, es lo carente de sentido y orden, campo en el que “todo vale”, desapego y evasión de la realidad y refugio perfecto para los que, impulsados por lo que Sartre llamaría “mala fe”, prefieren ser calificados como escritores, poetas, músicos, etc. a ser llamados por apelativos que fácticamente tendrían, dada la situación, el mismo significado, sólo que no están sublimados, como por ejemplo: parásitos

No se queda, como lo hacen los “artistas” de nuestra sociedad, en la pura contemplación, el puro éxtasis, el puro adorno. El arte, como es visto actualmente, el arte por sí mismo, permite la evasión del hombre en relación al mundo porque le plantea otro, un mundo donde todo es posible, totalmente “libre”, “indeterminado”, inaccesible a la razón y por lo tanto cualquier cosa es válida, todo puede ser arte, todo puede ser sublime y bello, todo es subjetivo, y en este mundo "tan bello", lo mejor es que no se tiene que hacer nada. Ya no hay compromiso social ni actitudes políticas ni nada parecido, se puede ser apolítico, y, para colmo, se reciben halagos por esto, ya que se es un "artista". Esta conceptualización del arte apoya un quietismo y una serie de actitudes que colaboran con los sistemas totalitarios. Colaboran con el intento de negar el cuestionamiento racional del papel del hombre en su circunstancia.




Se podría objetar que este concepto de la libertad de elección podría hasta justificar la evasión , ya que si uno es libre puede optar por el autoengaño y la irresponsabilidad. La libertad representa, en este sentido , no como valor, la imposibilidad de escapar a la responsabilidad sobre el mundo y sus sucesos. A partir del proyecto que yo me fijo adquieren sentido los sucesos que ocurren, incluso los desagradables. Si el hombre está sólo y él es el único que elige entonces es responsable de su mundo. Está condenado a elegir constantemente. Más bien el pensar: "soy libre y hago lo que me da la gana" es precisamente la evasión de sus condición, la cual implica necesariamente acción y responsabilidad ya que estamos solos.
Un ejemplo de todo esto es lo que frecuentemente ocurre en la Poesía. La relativización del significado de la palabra arte y el postulado sutil de no estar relacionado con algo exterior, que es en sí mismo y sin reglas, inalcanzable a la razón, genera situaciones (esto es una hipótesis) que alcanzan grados muy altos de incomunicación y caos.

Existe en la poesía gran variedad de formas de usar el lenguaje. Hay formas tan confusas y ambiguas que no llegan a comprenderse, y si el autor ha querido decir algo, alguna idea, ésta se pierde en lo confuso de su planteamiento, quedando todo a la libre interpretación del lector u oyente. Si algunos poetas piensan que esto debe ser así entonces su presencia es prescindible por completo. Se podrían escribir cosas al azar y posiblemente habría el mismo efecto. Sí, tal vez. Pero hay otra alternativa: que la gente en verdad no esté entendiendo ni sintiendo nada. Se ha llegado al punto de creer, tal vez subconscientemente, que todo lo que en las actividades artísticas es complicado, confuso, inentendible, ilógico, es sinónimo de “profundo”, “sublime”, en otras palabras, “artístico”.





Ante el miedo de parecer ignorante o no sensible la gente dice cosas como: “sí, me gusta, no lo puedo explicar pero me gusta, lo siento” (esto sobretodo en los mismos poetas). Nos aventuraremos a hacer esta conjetura: autores y observadores fingiendo uno ante el otro, sin entender ni sentir nada unos sobre otros, colaborando con una inmensa farsa producto de la ausencia de criterio de demarcación entre los conceptos, entre teorías de verdad y falsedad, pisoteando la no contradicción. ¿No sería esto gracioso? Creemos que no, pero es posible que sea verdad.
En realidad, el fin de esta pequeña reflexión no es el arte en sí ni su definición, ni establecer un criterio universal para decir que es arte y qué no. El tema es la responsabilidad, la evasión y la condición humana de libertad y soledad en sus elecciones y las maneras que tienen lo hombre para autoengañarse y evadir su responsabilidad, y el arte es una de esas formas como también lo son: la religión, las ideologías, etc.

Tal vez el verdadero problema está en lo que afirmó Rudolph Carnap en su artículo “La superación de la metafísica mediante el análisis lógico del lenguaje”. Lo más probable es que en algún momento cada palabra poseyó un significado. En el curso de la evaluación histórica una palabra frecuentemente cambia su significado o también puede perder su significado sin llegar a adquirir uno nuevo. Así, según Carnap, surge un pseudoconcepto. Tal vez a lo largo de la historia la palabra arte ha perdido significado, pero lo que se mantiene es la sublimación que acompaña a la palabra. en este sentido funciona como justificación automática o como artimaña para poner fin al debate racional.
Para terminar, vamos a suponer que estamos equivocados y toda nuestra argumentación ha sido insuficiente (probablemente lo sea) y en verdad el arte es en sí mismo, desligado de la acción y transformación sobre el mundo, sin reglas, irracional e inaccesible a la razón, no representa a la realidad, no hay responsabilidad, etc.




Vamos a suponer que estas son las características del arte, o si se quiere, que no tenga características, que sea indefinible, ya desde siempre en forma esencial, o como paradigma actual, al cual el hacer una crítica como esta significaría un acto anacrónico. Si ésta es la realidad de lo que hablamos, si esto es arte, entonces es válido desde nuestra perspectiva estar en contra del arte. No importa la palabra, se tiene que ir más allá de su sublimación social y en base a sus efectos ser valorada o rechazada. La responsabilidad del hombre sobre su mundo es la misma en todas las épocas, por eso es su mundo, un mundo humano. Si el concepto de arte, en contraposición, varía para en este caso apoyar al quietismo y a la irresponsabilidad, si eso es arte, si eso es ser artista, entonces el arte debe ser rechazado.